Incontinencia Urinaria: Ejercicios

 

La incontinencia urinaria se presenta como un imprevisto molesto que en algunos casos llega a afectar el normal desarrollo de la vida cotidiana, impactando en la vida sexual, la actividad física y principalmente la autoestima del paciente.

Puede deberse a varios factores, y algunos de ellos tienen que ver con problemas anatómicos. Ocurre que los músculos de la pelvis se debilitan con el paso del tiempo, los partos sucesivos, las infecciones urinarias reiteradas o el sobrepeso. Pero, como cualquier otro músculo del cuerpo, es posible fortalecerlos a través del ejercicio.

Ejercicios de Kegel

Existe un método específico de fortalecimiento de la pelvis. El mismo consiste en una serie de ejercicios ideados por el Dr. Arnold Kegel durante los años ’40, y propuestos como alternativa para contrarrestar la incontinencia urinaria en principio, aunque también se aplican para evitar dolencias durante el parto o mejorar la experiencia sexual.

Los ejercicios de Kegel, además de fortalecer la musculatura de la zona pélvica, mejoran el funcionamiento de los esfínteres uretral y rectal. Se trata de una práctica casi imperceptible para los demás, con lo cual se pueden realizar en cualquier momento: viajando en colectivo, mirando la TV, o incluso en la fila del banco. Pueden ejecutarse con el cuerpo extendido, o sentado en una silla, según resulte más cómodo.

Aquí los pasos a seguir para una práctica eficaz:

- Relajar los músculos pélvicos y del estómago;

- Acercar las paredes de la vagina mediante la contracción de los músculos, sin apretar el vientre ni los glúteos;

- Sostener la contracción durante diez segundos;

- Relajar los músculos durante diez segundos;

- Volver a contraer

Para lograr un buen resultado, deberán realizarse 3 o 4 series de 10 repeticiones de éste mismo ejercicio todos los días. Puede que parezca demasiado en un principio, pero notará como se vuelve totalmente natural con el correr del tiempo, especialmente cuando comience a percibir los resultados. Se estima que luego de 4 semanas podría empezar a observarse una mejoría.

Algunas indicaciones sobre los ejercicios de Kegel

Hay quienes tienen dificultades para localizar y ejercitar los músculos correctos. Muchas veces, en lugar de contraerlos pujan, lo cual en vez de solucionar la incontinencia puede agravarla aún más.

Por otro lado, si al practicar los ejercicios siente molestias en la espalda o el abdomen, o si se da cuenta que está comprimiendo el tórax, tampoco lo está realizando correctamente.

Existen varias formas de detectar el movimiento adecuado:

- Consultar con un profesional si está focalizando efectivamente en la zona pélvica, y si el movimiento es el apropiado;

- Recurrir al cono vaginal, dispositivo con peso que se inserta en la vagina, y debe ser mantenido mediante la contracción de la pelvis;

- Utilizar métodos como la bioretroalimentación o la estimulación eléctrica para detectar los músculos;

- Sentarse en el inodoro con ganas de orinar, e intentar retener el flujo de orina en repetidas ocasiones, hasta lograr detectar los músculos.

Para controlar que los ejercicios se estén realizando bien, luego de las primeras semanas puede insertar un dedo entre los músculos vaginales. Si al contraer los mismos siente una ligera presión sobre el dedo, entonces quiere decir que la práctica está siendo efectiva.

Convivir con la incontinencia urinaria es difícil y hasta a veces desagradable, por eso lo último que debe hacerse es ocultarla o asumirla como un síntoma de vejez. Los ejercicios de Kegel son una forma no solo de contrarrestarla, sino también de prevenirla. Así que, incluso si todavía no hubo indicios de pérdida de orina, es hora de poner los músculos en acción.

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